
Anunciado con bombo y platillo como un “parque inclusivo” por parte de Enrique Galindo Ceballos, hoy es una vergüenza pública y un reflejo del abandono que padecen muchos espacios de la capital potosina.
A unos cuantos metros de la Unidad Administrativa Municipal (UAM), donde cómodamente Galindo Ceballos despacha s y presume trabajo institucional, el parque inclusivo se encuentra en condiciones deplorables, completamente descuidado y convertido en un foco de insalubridad.
Vecinos y ciudadanos dejaron de acudir desde hace mese ya que en el sitio huele a heces fecales, orina y comida echada a perder, además de que hay montones de basura, ramas secas y desperdicios acumulados sin que ninguna cuadrilla municipal haga presencia para atender lo más básico: limpieza, mantenimiento y rehabilitación.
Los juegos inclusivos están inservibles, deteriorados y en algunos casos peligrosos, dejando a niñas y niños con discapacidad sin un espacio digno para recrearse, como originalmente se prometió.
Pero qué tal Galindo en sus “domingos de trabajo”, sus “pilas” y sus recorridos nada más para el “Face” para el llamado “Contenido en Redes” y la realidad es que ni siquiera puede mantener en condiciones mínimas un parque que se ubica prácticamente frente a las oficinas municipales.

