Nuevamente salen a la luz presuntas malas prácticas al interior de la Policía Municipal de Tránsito de la capital potosina. Ciudadanos denuncian que, aunque oficialmente el costo por día en una pensión ronda entre los 100 y 150 pesos, cuando el vehículo es remitido al corralón por agentes de Tránsito Municipal, el cobro por el simple arrastre se dispara de manera escandalosa, alcanzando cifras de entre 12 mil y 14 mil pesos.
La incongruencia genera sospechas: si un ciudadano solicita el servicio de grúa por su cuenta, el costo ronda apenas los 300 pesos, entonces ¿por qué cuando interviene Tránsito Municipal de San Luis Potosí el monto se multiplica sin explicación clara? La pregunta queda en el aire y abre la duda sobre si existe un convenio oscuro con pensiones, posibles “guardias”, moches y toda una red de corrupción operando desde la policía “amable” a costa del bolsillo de las y los potosinos.

