- La privatización del sistema de salud para trabajadores del ayuntamiento avanza sin licitación pública ni aval del Cabildo, con despidos masivos y denuncias de irregularidades.
Sin licitación pública, sin autorización formal del Cabildo y sin transparentar el monto ni la duración del contrato, el gobierno municipal de San Luis Potosí, encabezado por Enrique Galindo, trasladó el servicio médico de miles de trabajadores y sus familias a la empresa privada Hospital de Especialidades Médicas de la Salud. La decisión implicó el despido abrupto de la mayoría del personal médico y de enfermería que operaba el sistema.
Una visita a la antigua sede de los Servicios Médicos municipales confirmó un panorama de desmantelamiento, pues solo permanece activa el área de incapacidades y una farmacia con anaqueles casi vacíos. Personal que aún labora en el sitio aseguró que alrededor del 90 por ciento de los cerca de 100 trabajadores, entre doctores, enfermeras y administrativos, fue cesado sin previo aviso.
Una fuente interna, que solicitó el anonimato por temor a represalias, cuestionó que la privatización beneficie a una familia copropietaria del hospital receptor, la cual también posee medios de comunicación. En un contexto de arranque del proceso electoral, la relación empresarial y política despierta sospechas sobre posibles conflictos de interés.
A la par, trabajadores reportaron que durante la migración al sistema privado se dañaron o extraviaron miles de expedientes clínicos, lo que ha generado caos en la torre médica del hospital, donde los pacientes deben reiniciar diagnósticos y enfrentar el rechazo de recetas y órdenes emitidas por médicos despedidos. Regidores de oposición afirmaron que nunca fueron convocados para discutir el cierre y pidieron al Instituto de Fiscalización Superior del Estado investigar la legalidad del proceso.

