- Una ciudadana señaló vínculos irregulares entre agentes viales y una empresa de arrastre, tras un accidente que derivó en cobros elevados y decisiones cuestionadas.
La organización Ciudadanos Observando hizo pública una denuncia que describe una red de corrupción entre elementos de la Policía Vial de la capital y una empresa de grúas, a partir de un accidente ocurrido el 25 de enero en la zona de El Saucito. Según el testimonio, una enfermera quirúrgica del IMSS Nicolás Zapata fue impactada por detrás por un conductor en estado de ebriedad que manejaba un vehículo irregular, lo que generó un segundo choque leve contra un motociclista.
Tras el percance, un agente vial solicitó de inmediato el servicio de una empresa de arrastre que, de acuerdo con la afectada, no mantiene convenios con la mayoría de las aseguradoras. A pesar de que el ajustador de su seguro se encontraba en el lugar, el policía ordenó trasladar las unidades al corralón de Grúas Oro, decisión que encendió sospechas sobre la imparcialidad del procedimiento.
En el corralón se le exigió a la afectada un pago en efectivo de 15 mil 400 pesos por el servicio de arrastre, sin posibilidad de utilizar tarjeta bancaria. Ciudadanos Observando cuestionó públicamente la relación entre la corporación vial y dicha empresa, además de señalar la necesidad de esclarecer si el titular de Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana Municipal, Juan Antonio Villa, tenía conocimiento de estos hechos.
La persona afectada calificó lo ocurrido como un abuso y adelantó que iniciará acciones legales y administrativas. También exigió la intervención del alcalde Enrique Galindo para descartar su complicidad ante lo que describió como una serie de irregularidades en los servicios de arrastre vinculados con elementos de tránsito.

