Con datos oficiales del propio Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), la realidad continúa desmintiendo el discurso del “San Luis amable” del alcalde viajero, Enrique Galindo Ceballos, en materia de seguridad. De acuerdo con la más reciente Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU), correspondiente al periodo de octubre a diciembre de 2025, el 68 por ciento de la población de 18 años y más en la capital potosina afirmó sentirse insegura, es decir, prácticamente 7 de cada 10 capitalinos viven con miedo en su propia ciudad.
Esta situación provoca mayor indignación entre los ciudadanos cuando trasciende que el alcalde Galindo se va una semana completa a España con dinero público y abandonado la ciudad ante serios problemas sociales, justamente como el de la inseguridad; esto, aunado a que el jefe policiaco, Juan Antonio Villa Gutiérrez abandona también la capital para cuidar a una bebé en Villa de Arriaga y alargar, innecesariamente, un show mediático que quedó más como una burla para los ciudadanos.
Estas situaciones no sólo evidencian el fracaso de la estrategia municipal encabezada por Galindo Ceballos, sino que además coloca a San Luis Potosí por encima del promedio nacional de percepción de inseguridad, que se ubica en 63.8 por ciento. La cifra confirma que la capital potosina sigue figurando entre las ciudades donde la inseguridad es parte de la vida cotidiana, pese a los constantes discursos oficiales que presumen operativos “efectivos” y una policía municipal sin fallas.
Más grave aún es que el 24.2 por ciento de los hogares reportó haber sido víctima, o tener a algún integrante que lo fue, de delitos como robo o extorsión, un indicador que confirma que la inseguridad no es sólo una sensación, sino una experiencia directa para miles de familias potosinas.
Ante esto, lo peor para los capitalinos es que este 2026 no pinta nada agradable, ya que en lo que va del mes de enero, se ha registrado un feminicidio en la colonia Satélite; dos robos violentos a mano armada, uno a una joyería ubicada atrás del Palacio Municipal en el Centro Histórico; y el otro en contra de tres mujeres encargadas de una tienda de regalos en la colonia Balcones del Valle; además de intentos de robos a comercios en la madrugada y robos a transeúntes en diversos puntos de la ciudad.

