• Un video oficial desató enojo ciudadano al mostrar una realidad que miles de derechohabientes aseguran no existe.

Hace unos días, la delegada del Instituto Mexicano del Seguro Social en San Luis Potosí, Angélica Cristina Rodríguez Nester, difundió un video desde la Unidad de Medicina Familiar No. 45 para “corroborar” la atención en farmacia tras las consultas médicas. En la grabación, que para muchos pareció más un montaje que un ejercicio de verificación real, la funcionaria aseguró que las recetas se surtían completas, que no había filas y que no existía una sola queja, en un escenario pulcro y ordenado que contrastó de inmediato con la experiencia cotidiana de los derechohabientes.

La escena recordó el video difundido semanas atrás por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, desde una farmacia en Ciudad Juárez, donde también se mostró un sistema de salud sin carencias ni inconformidades. Lejos de generar confianza, ambos episodios provocaron molestia social, al ser interpretados como actos de simulación que evaden el reconocimiento de la crisis sanitaria que enfrenta el país.

La respuesta ciudadana no tardó. El video de Rodríguez Nester se llenó de comentarios de repudio, entre ellos uno que acusó que su presencia obedecía únicamente al 83 aniversario del IMSS y no a una supervisión constante. El mensaje fue que, si solo así funcionan las unidades, la delegada debería acudir todos los días, porque la falta de medicamentos es ya una constante.

Otros usuarios señalaron directamente fallas graves en hospitales como el General de Zona 50 y el Hospital No. 2 de Cuauhtémoc, donde equipos no funcionan y pacientes internados llegan hasta la muerte. Las críticas coincidieron en que no hay especialistas suficientes, no hay medicinas y el discurso oficial resulta ofensivo para quienes enfrentan esta realidad. Incluso se documentó que en la propia UMF 45 los tiempos de espera en farmacia alcanzan hasta dos horas para, al final, recibir la respuesta de que no hay ningún medicamento disponible.

Las denuncias se extendieron a la Unidad de Medicina Familiar 49, acusada de mal servicio, desabasto constante y cierres frecuentes de farmacia para evitar reclamos. Uno de los señalamientos más graves reveló que a un paciente se le pidió regresar en 15 días por su medicamento y, al no encontrarlo, se le sugirió comprarlo por su cuenta. El reto final fue que la delegada acuda sin uniforme y sin previo aviso a cualquier clínica, solicite una consulta y pase a farmacia, para comprobar que la realidad dista mucho del video que intentó vender normalidad donde hay abandono.

Por admin

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