El alcalde viajero de San Luis Potosí, Enrique Galindo Ceballos, comienza el 2026 con el pie izquierdo, marcado por protestas ciudadanas ante la falta de agua potable, un problema que amenaza con agravarse conforme se acerca la temporada de calor. Vecinos de la colonia Satélite y de la avenida Juárez ya anunciaron que planean cerrar vialidades como medida de presión, cansados de la indiferencia y la falta de respuestas por parte del gobierno municipal.

La inconformidad social es apenas el primer síntoma de lo que apunta a convertirse, una vez más, en una crisis hídrica generalizada en la capital potosina. Colonias enteras enfrentan desabasto constante, tandeos irregulares y una total falta de información oficial, mientras el Ayuntamiento parece rebasado por un problema que se repite año con año sin soluciones de fondo.
Detrás de este escenario está la evidente incapacidad del alcalde Enrique Galindo para tomar decisiones clave, particularmente en la designación del perfil adecuado que encabece el Interapas. Desde la salida de Jorge Daniel Hernández Delgadillo, el organismo operador del agua se mantiene acéfalo, sin liderazgo, sin estrategia y sin rumbo claro, justo cuando más se necesita una conducción firme y técnica.
Las protestas anunciadas en Satélite y avenida Juárez no solo reflejan el hartazgo de los vecinos, sino que anticipan un 2026 complicado para la administración municipal. Todo indica que, si no hay un cambio inmediato en la conducción del Interapas y una estrategia real para garantizar el abasto de agua, más colonias de San Luis Potosí vivirán el mismo problema, confirmando que la falta de agua ya no es una contingencia, sino una consecuencia directa de la mala gestión del alcalde.

