Ciudadanos, desarrolladores y constructores denunciaron que el INTERAPAS presenta una parálisis administrativa que mantiene detenidos trámites clave, especialmente las factibilidades de agua y drenaje, indispensables para avanzar en proyectos habitacionales y comerciales. Los retrasos no solo representan molestias burocráticas, sino que generan pérdidas económicas, frenan inversiones y dejan en la incertidumbre a quienes dependen de estos servicios básicos.

Detrás del desorden, señalan directamente a la dirección del organismo, donde permanece al frente un contador, designado por el alcalde viajero, Enrique Galindo Ceballos, que no cuenta con el perfil técnico ni la experiencia operativa necesaria para encarar los problemas estructurales del sistema. La falta de respuestas claras, la ausencia de plazos definidos y el descontrol en los procesos reflejan una gestión improvisada que no entiende la urgencia ni la dimensión social del servicio que administra.
Cada trámite detenido impacta nóminas, créditos, contratos y la posibilidad de que familias accedan a vivienda o que emprendedores abran sus negocios. Lo que debería ser un procedimiento ágil se ha convertido en un laberinto administrativo sin responsables visibles.
El malestar ya escaló a cámaras empresariales y colegios de profesionistas, donde se analizan acciones legales ante lo que consideran una vulneración al derecho humano al agua y al ejercicio productivo.

