El alcalde viajero de San Luis Potosí, Enrique Galindo Ceballos, volvió a esquivar los cuestionamientos sobre las deficiencias en el servicio de salud que afecta a trabajadores del Ayuntamiento, una problemática que ha generado molestia e incertidumbre entre el personal municipal, pero que el edil optó por cerrar el diálogo y retirarse sin dar respuestas.
Al concluir un evento público, reporteros intentaron obtener una postura sobre las quejas relacionadas con la atención médica. La reacción del presidente municipal fue limitarse a agradecer y prometer que después atendería el tema. Cuando una periodista le pidió no dejarla hablando sola, Galindo respondió de manera evasiva y reiteró que el asunto se revisaría más adelante, pero en ningún momento respondió a los señalamientos concretos.
La escena dejó en evidencia la falta de disposición del alcalde para enfrentar un problema que impacta directamente en el bienestar de los trabajadores municipales. Mientras evita hablar sobre las fallas en el sistema de salud, así como la privatización del servicio, lo que ha excluido a muchos trabajadores, Galindo ha centrado su atención en impulsar la venta de bienes que pertenecen a los potosinos, dejando en segundo plano la garantía de atención médica digna para quienes laboran en el propio Ayuntamiento.

